El gigante egoísta


Ilustración para la colección de literatura infantil y juvenil de la casa editorial El Tiempo.

Fit for a King


Ilustración para un libro infantil que cuenta las peripecias de un burro feo y despreciado por sus colegas. (arriba no aparece el burro)

Lisa

Lisa, protagoniza una historia para niños acerca de la obediencia. Como nunca obedece, le va mal y en su cumpleaños, casi no le llevan torta.

Venus



...


Piloto

Portada para revista de salud.

Cabronada



Tiene un buen rato, tiene tintas y una excelente historia. Esta imagen hace parte del comic "Cabronada". Algunas páginas:







Rol 2


Rol 1


Ecológico


Portada para suplemento editorial de El Tiempo. Tinta + digital.

Pambelé

Propuesta de historieta como forma de homenaje a Antonio Cervantes Reyes, más conocido como Kid Pambelé. En otra época célebre boxeador nacido en San Basilio de Palenque, Bolívar, el 23 de diciembre de 1945.

En sus comienzos era un púgil del montón que peleaba en caseríos remotos. Una noche apostó dinero por su propia derrota, lo cual le costó una sanción de la Federación Colombiana de Boxeo. Por eso se fue para Venezuela, donde el empresario Ramiro Machado y el entrenador Melquíades Sanz, lo convirtieron en campeón mundial del peso welter junior, el 28 de octubre de 1972. Cervantes hizo en total 21 combates de título mundial, manteniendo el título de campeón en 140 libras por casi ocho años, una marca impresionante por la cual ha sido considerado como uno de los mejores boxeadores del mundo de todos los tiempos. En octubre de 1998 fue incluido en el Salón de la Fama del Boxeo. Lamentablemente, su vida fuera del deporte ha estado marcada por los escándalos y su adicción a las drogas.

Hoy día, creo, vende enciclopedias en Bogotá.



Doctor

Ilustración de portada de revista. Acrílico sobre cartón.

Tom King!


Tom King rebañó el plato con el último trozo de pan para recoger la última partícula de gachas, y masticó aquel bocado final lentamente y con semblante pensativo. Cuando se levantó de la mesa, le embargaba una inconfundible sensación de hambre. Él era el único que había cenado. Los dos niños estaban acostados en la habitación contigua. Los habían llevado a la cama antes que otros días para que el sueño no les dejara pensar en que se habían ido a dormir sin probar bocado.
La esposa de Tom King no había cenado tampoco. Se había sentado frente a él y lo observaba en silencio, con mirada solícita. Era una mujer de clase humilde, flaca y agotada por el trabajo, pero cuyas facciones conservaban restos de una antigua belleza. La vecina del piso de enfrente le había prestado la harina para las gachas. Los dos medio peniques que le quedaban los había invertido en pan.


(Fragmento de "Un buen bistec" de Jack London)

C!


Ilustración para la Portada de la revista Médica.